Soñaba mi pobre corazón con tenerte,
Imaginaba, iluso, que estabas cerca.
Levantaba la vista incrédulo, para comprobarte,
Pero solo hallaba vacío, un sordo y profundo silencio
Lleno de palabras, jamás pronunciadas,
Que resonaban una y otra vez en el eco infinito de mi mente.
Y a pesar de todo te sigo soñando,
Maldigo no ser tú para desde tus ojos mirarme
Y saber que hacer,
Pero este yo que me encierra, me aísla y me distingue,
me impide hacerlo.
Me limita a esta visión que te tiene como centro.
Te abrazo y te pierdo de nuevo.
Pierdo lo que no he tenido para crear otro recuerdo.
Que carece de sentido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

3 comentarios:
Publicar un comentario