¿Qué cohibe mi acción?¿qué cadena inapreciable para mis ojos, condiciona mi libertad?.
Mi mente marca unos límites para mí suficientes, pero la realidad es otra, lo que debe en su lucha con el quiere da como resultado un puedo incompleto, que modicfica mi yo a la vez que lo reafirma. La cárcel de un pronombre que nos ata de pies y manos, y a la vez es nuestro único medio para diferenciarnos entre los demás. La resiganción de vivir en una cárcel individual, saber que siempre estaremos aquí, en nosotros, en esta visión panorámica de un mundo inventado por todos y vivido desde la soledad de una conciencia única, la nuestra.
miércoles, 12 de diciembre de 2007
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